Procedimientos y composiciones de lípidos para promover el desarrollo de la flora intestinal.

Una fuente grasa de origen vegetal comestible preparada enzimáticamente para promover el desarrollo de la flora intestinal beneficiosa en un sujeto

, en el que dicha fuente grasa es una fuente grasa de triglicéridos que comprende triglicéridos con el 15%-55% de restos de ácido palmítico del total de ácidos grasos, y en el que el nivel de restos de ácido palmítico en la posición sn-2 de la estructura principal de glicerol es al menos 30% del total de ácido palmítico; y

en la que dicha fuente grasa tiene un efecto sobre la colonización de al menos una bacteria patógena en el intestino del sujeto, estando seleccionado dicho efecto del grupo que consiste en inhibir, prevenir y reducir la colonización de al menos una bacteria patógena.

Tipo: Patente Internacional (Tratado de Cooperación de Patentes). Resumen de patente/invención. Número de Solicitud: PCT/IL2011/000330.

Solicitante: ENZYMOTEC LTD.

Nacionalidad solicitante: Israel.

Dirección: Sagi 2000 Industrial Park 36548 Kfar Baruch ISRAEL.

Inventor/es: COHEN,TZAFRA, LIFSHITZ,YAEL, BAR-YOSEPH,FABIANA, MANOR,YONATAN, GOREN,AMIT.

Fecha de Publicación: .

Clasificación Internacional de Patentes:

  • SECCION A — NECESIDADES CORRIENTES DE LA VIDA > ALIMENTOS O PRODUCTOS ALIMENTICIOS; SU TRATAMIENTO,... > ALIMENTOS, PRODUCTOS ALIMENTICIOS O BEBIDAS NO ALCOHOLICAS... > Alimentos o productos alimenticios; Su preparación... > A23L1/30 (que contienen aditivos (A23L 1/308 tiene prioridad))
  • SECCION A — NECESIDADES CORRIENTES DE LA VIDA > ALIMENTOS O PRODUCTOS ALIMENTICIOS; SU TRATAMIENTO,... > ALIMENTOS, PRODUCTOS ALIMENTICIOS O BEBIDAS NO ALCOHOLICAS... > Alimentos o productos alimenticios; Su preparación... > A23L1/29 (Modificación de la cualidad nutritiva de los alimentos; Productos dietéticos (A23L 1/09  tiene prioridad; sustitutos dietéticos de la sal A23L 1/22))
  • SECCION A — NECESIDADES CORRIENTES DE LA VIDA > CIENCIAS MEDICAS O VETERINARIAS; HIGIENE > PREPARACIONES DE USO MEDICO, DENTAL O PARA EL ASEO... > Preparaciones medicinales que contienen ingredientes... > A61K31/23 (de ácidos que tienen un grupo carboxilo unido a una cadena de al menos siete átomos de carbono)

PDF original: ES-2536431_T3.pdf

 

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Fragmento de la descripción:

Procedimientos y composiciones de lípidos para promover el desarrollo de la flora intestinal Campo de la invención La presente invención se refiere al campo de la flora intestinal y, en particular, a productos para potenciar el desarrollo de la flora intestinal y por lo tanto, entre otros, potenciar el sistema inmunitario en un sujeto.

Antecedentes de la invención Como se describe en la técnica, la flora intestinal está constituida por microorganismos que viven en el tracto digestivo de los animales y constituye la mayor reserva de flora humana. La simbiosis entre el tracto gastrointestinal y la gran cantidad de bacterias contribuye sustancialmente con la función digestiva normal. Por lo tanto, la flora intestinal sirve como barrera eficaz contra microorganismos patógenos y oportunistas, y esta 'resistencia a la colonización' es una de las funciones más importantes.

La flora normal presenta un equilibrio excesivamente complejo entre los microorganismos que normalmente residen en el tracto gastrointestinal, desempeñando una función importante en la nutrición, fisiología y regulación del sistema inmunitario del hospedador. [Bourlioux, P., et al. Am J Clin Nutr 78 (4) : 675-83, 2003].

El número y perfil de las especies de flora intestinal varían mucho de acuerdo con la región del tracto gastrointestinal, siendo el colon el área más densamente poblada. La mayor cantidad de bacterias son anaerobios que no producen esporas, de los cuales las bacterias dominantes desde el punto de vista cuantitativo es Bacteroides spp. y Bifidobacterium spp., Eubacterium spp., Clostridium spp., Lactobacillus spp., Fusobacterium spp. y varios cocos gram-positivos. Las bacterias presentes en menor cantidad incluyen Enterococcus spp., Enterobacteriaceae, metanógenos y bacterias reductoras de sulfato de diferenciación.

También se valora la importancia de la microflora intestinal. El metabolismo de la flora está implicado en la producción de vitaminas, modulación del sistema inmunitario, regulación del desarrollo intestinal, mejora de la digestión y absorción, inhibición de especies dañinas y eliminación de carcinógenos y toxinas y producción de hormonas para lograr que el hospedador almacene grasas y prevención del desarrollo de alergias.

La flora intestinal tiene un efecto continuo y dinámico en el intestino del hospedador y sistemas inmunitarios sistémicos. Las bacterias son componentes clave para promover el desarrollo temprano del sistema inmunitario mucoso del intestino en lo que se refiere a sus componentes físicos y función y desempeñan una función importante en su funcionamiento en el futuro. Las bacterias estimulan el tejido linfoide asociado a la mucosa del intestino para producir anticuerpos contra patógenos. El sistema inmunitario reconoce y combate las bacterias dañinas, pero no actúa contra las especies útiles/beneficiosas solamente, una tolerancia desarrollada en la infancia.

Con respecto a la inmunidad, descubrimientos recientes mostraron que la flora intestinal desempeña una función importante en la expresión intestinal de receptores tipo Toll (TLR) , que son una clase de proteínas que desempeñan una función clave en el sistema inmunitario innato. Los TRL provocan que partes del sistema inmunitario reparen el daño causado por la radiación, por ejemplo. Los TRL también proporcionan la capacidad intestinal de discriminar entre las bacterias patógenas y comensales.

El intestino humano es estéril al nacimiento y la colonización microbiana se inicia durante el parto. Las primeras bacterias en establecerse son capaces de afectar la respuesta inmunitaria, lo cual hace más favorable a su propia supervivencia y menos a especies competidoras; por ende las primeras bacterias en colonizar el intestino son importantes para determinar la composición de la flora intestinal durante la vida de la persona. Por lo tanto, el desarrollo de la microflora depende del tipo de pauta de alimentación de los primeros años de vida.

Los lactantes alimentados con leche materna tienen una predominancia de Bifidobacteria. En lactantes alimentados con leche materna, la flora es no solo más rica en bifidobacteria sino que también incluye muchas menos especies propensas a ser patógenas [Bourlioux et al., ibid.]. Por el contrario, los lactantes alimentados con fórmula tienen una flora más compleja que se parece a la de un adulto, en el sentido de que Bacteroides, Clostridia, Bifidobacteria, Lactobacilli, cocos gram positivos, coliformes y otras especies están representados en proporciones casi iguales [Yoshioka, H., et al. Pediatrics 72 (3) : 317-21, 1983]. Sin embargo, al momento del destete, hay un cambio de especies aeróbicas predominantemente facultativas tales como Streptococci y Escherichia coli a especies anaeróbicas mayormente obligadas. Se puede observar un efecto relacionado con la edad. La composición de la flora evoluciona con el tiempo, según la alimentación que reciben los lactantes, hasta que se parece a la flora de los adultos, a aproximadamente los 2 años de edad, cuando se cree que son lo suficientemente estables [Cummings, J. et al. Eur J Nutr 43 Suppl 2: III 18-11173, 2004].

El tracto gastrointestinal de los recién nacidos es estéril, pero se coloniza inmediatamente después de nacer con

organismos del ambiente, mayormente de la madre. Durante el nacimiento vaginal, el contacto con la flora vaginal e intestinal es una fuente importante de la colonización de los lactantes [Orrhage K & Nord CE., Acta Paediatr. 88: Suppl (430) : 47-57, 1999]. Durante el nacimiento por cesárea, no hay contacto directo de la boca del recién nacido con la microbiota vaginal e intestinal, y las bacterias del ambiente desempeñan una función importante en la colonización intestinal de los lactantes. Algunos autores han sugerido que la composición de la primera microbiota humana podría tener efectos duraderos, hasta meses [Gronlund MM, et al. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 28: 1925, 1999] o incluso años [Salminen S, et al., Gut, 53: 1388-9, 2004]. Por lo tanto, la composición de la microbiota entérica de los primeros días de vida sería un factor muy importante para lograr y mantener buena salud en los años venideros.

Por consiguiente, existe una necesidad constante y creciente de desarrollar formulaciones para lactantes que puedan imitar los efectos protectores de la leche humana, proporcionando una composición de microflora itestinal lo más similar posible a la de los lactantes alimentados con leche materna.

Generalmente, se proporcionan probióticos (como producto dietético) para afectar la composición de la flora intestinal. Además, se pueden usar prebióticos. Mientras que los probióticos se definen de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) , como organismos vivos, que al administrarse en cantidades adecuadas, brindan un beneficio saludable al hospedador [Morais, M. B. y Jacob, C. M., J Pediatr (Rio J) 82 (5 Suppl) : SI89-97, 2006], los prebióticos son ingredientes alimenticios no digeribles que afectan beneficiosamente al hospedador estimulando de modo selectivo el crecimiento de una especie bacteriana o una cantidad limitada de estas que ya residen en el colon con potencial para mejorar la salud [Parracho, H., et al. Proc Nutr Soc 66 (3) : 405-11, 30 2007]. Como tales, cualquier componente dietético que llega al colon intacto es un potencial prebiótico [Cummings et al., ibid.]. Un efecto de tipo prebiótico ocurre cuando hay un aumento de la actividad de bacterias saludables en el intestino humano. Los prebióticos estimulan el crecimiento de bacterias saludables tales como bifidobacteria y lactobacilli en el intestino y aumentan la resistencia a patógenos invasores. El mayor interés en el desarrollo de prebióticos se dirige a oligosacáridos no digeribles tales como... [Seguir leyendo]

 


Reivindicaciones:

1. Una fuente grasa de origen vegetal comestible preparada enzimáticamente para promover el desarrollo de la flora intestinal beneficiosa en un sujeto, en el que dicha fuente grasa es una fuente grasa de triglicéridos que comprende triglicéridos con e.

15. 55% de restos de ácido palmítico del total de ácidos grasos, y en el que el nivel de restos de ácido palmítico en la posición sn-2 de la estructura principal de glicerol es al menos 30% del total de ácido palmítico; y en la que dicha fuente grasa tiene un efecto sobre la colonización de al menos una bacteria patógena en el intestino del sujeto, estando seleccionado dicho efecto del grupo que consiste en inhibir, prevenir y reducir la colonización de al menos una bacteria patógena.

2. La fuente grasa de la reivindicación 1, en la que dicha fuente grasa tiene un efecto sobre el sistema inmunitario del sujeto.

3. La fuente grasa de la reivindicación 1 ó 2, en la que dicho sujeto padece al menos un trastorno del sistema inmunitario que resulta del desequilibrio de la flora intestinal.

4. La fuente grasa de la reivindicación 3, en la que al menos un trastorno del sistema inmunitario es seleccionado

de inflamación, atopía, alergia, intolerancia a los alimentos e infección y la composición de lípidos es eficaz para tratar el trastorno.

5. La fuente grasa de una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 4, en la que la fuente grasa potencia la colonización de al menos una bacteria en el intestino del sujeto, en la que la bacteria es seleccionada del grupo que consiste en bifidobacteria y lactobacilli.

6. La fuente grasa de una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 5, en la que dicha bacteria patógena es seleccionada del grupo que consiste en organismos coliformes, enterobacterias, clostridia, veillonella, proteus, P. aeruginosa, staphylococcus y streptococci.

7. La fuente grasa de una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 6, en la que dicho sujeto es un niño.

8. La fuente grasa de la reivindicación 7, en la que dicho niño es un lactante o un niño pequeño.

9. La fuente grasa de la reivindicación 7 u 8, en la que dicho lactante ha nacido por cesárea.

10. La fuente grasa de la reivindicación 8 o 9, en la que dicho lactante es un recién nacido seleccionado de lactante prematuro y lactante a término.

11. La fuente grasa de una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 10, en la que dicho sujeto está en riesgo de desarrollar un desequilibrio en el perfil de la población de flora intestinal.

12. La fuente grasa de una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 11, en la que dicha fuente grasa está mezclada con una mezcla de aceites vegetales, en la que dicha mezcla comprende aceites que se seleccionan del grupo que consiste en aceite de soja, palma, canola, coco, palmiste, girasol, maíz, cártamo y colza; y en la que dichos aceites vegetales se pueden opcionalmente distribuir aleatoriamente antes de mezclarse con la base de grasas.