Anticuerpo monoclonal humano contra la toxina alfa derivada de S. aureus y su uso en el tratamiento o la prevención de la formación de abscesos.

Anticuerpo monoclonal específico para la toxina alfa de S. aureus, en el que la región variable de la cadena ligera del anticuerpo comprende la SEQ ID NO: 1 en la región CDR1, la SEQ ID NO: 2 en la región CDR2 y la SEQ ID NO: 3 en la región CDR3, y en el que la región variable de la cadena pesada del anticuerpo comprende la SEQ ID NO: 4 en la región CDR1, la SEQ ID NO: 5 en la región CDR2 y la SEQ ID NO: 6 en la región CDR3, o un fragmento del mismo que puede unirse a la toxina alfa de S. aureus, en el que el fragmento es un fragmento Fab o F

(ab')2 o una mezcla de los mismos.

Tipo: Patente Internacional (Tratado de Cooperación de Patentes). Resumen de patente/invención. Número de Solicitud: PCT/EP2010/004884.

Solicitante: Aridis Pharmaceuticals, Inc.

Inventor/es: RUDOLF, MICHAEL, KOCH,HOLGER.

Fecha de Publicación: .

Clasificación Internacional de Patentes:

  • SECCION C — QUIMICA; METALURGIA > QUIMICA ORGANICA > PEPTIDOS (péptidos que contienen β -anillos lactamas... > Inmunoglobulinas, p. ej. anticuerpos mono o policlonales > C07K16/12 (contra materiales bacterianos)
  • SECCION A — NECESIDADES CORRIENTES DE LA VIDA > CIENCIAS MEDICAS O VETERINARIAS; HIGIENE > PREPARACIONES DE USO MEDICO, DENTAL O PARA EL ASEO... > Preparaciones medicinales que contienen antígenos... > A61K39/085 (Staphylococcus)

PDF original: ES-2529175_T3.pdf

 

google+ twitter facebook

Fragmento de la descripción:

Anticuerpo monoclonal humano contra la toxina alfa derivada de S. aureus y su uso en el tratamiento o la prevención de la formación de abscesos.

La presente invención se refiere a un anticuerpo monoclonal humano especifico para la toxina alfa de S. aureus, a un hibridoma que lo produce, a ácidos nucleicos que codifican para él y a células huésped transfectadas con el mismo. Además, la presente invención se refiere a métodos para producir dicho anticuerpo monoclonal. Además, la presente invención se refiere a composiciones farmacéuticas que comprenden al menos un anticuerpo o al menos un ácido nucleico que codifica para dicho anticuerpo. Además, la presente invención se refiere al uso de dicho anticuerpo monoclonal para tratar o prevenir la formación de abscesos.

Staphylococcus aureus (S. aureus) es una bacteria esférica, Gram positiva, anaerobia facultativa que se considera que es un patógeno oportunista. S. aureus coloniza comúnmente la nariz, piel y superficies de la mucosa del tracto gastrointestinal de seres humanos sanos. Aproximadamente el 2-3% de la población está colonizada con S. aureus en un momento determinado. Estas bacterias a menudo provocan infecciones leves, tales como granos y furúnculos en individuos sanos. Normalmente, las barreras de la mucosa y la epidermis (piel) protegen contra las infecciones por S. aureus. La interrupción de estas barreras naturales como resultado de lesiones, tales como quemaduras, traumatismo o procedimientos quirúrgicos, aumenta considerablemente el riesgo de infección y podría provocar infecciones graves y/o sistémicas. Enfermedades que comprometen el sistema inmunitario (por ejemplo, diabetes, nefropatía terminal, cáncer, SIDA y otras infecciones virales), pero también terapias inmunosupresoras, como por ejemplo radioterapias, quimioterapias y terapias de trasplante, aumentan el riesgo de infección. Las infecciones oportunistas por S. aureus pueden volverse bastante graves, provocando endocarditis, bacteriemia, osteomielitis y formación de abscesos, lo que podría dar como resultado morbilidad o mortalidad grave. Las infecciones por S. aureus pueden dividirse en Infección localizada, tal como neumonía, e Infecciones por S. aureus clínicamente más complejas, tales como Infecciones del torrente circulatorio y formación de abscesos provocados por propagación a órganos distantes.

S. aureus es una causa principal de Infecciones del torrente circulatorio, piel, tejido blando y vías respiratorias inferiores en todo el mundo. Las frecuencias de Infecciones tanto ¡ntrahospltalarlas como extrahospltalarlas han aumentado continuamente a lo largo de los años. Además, el tratamiento de estas Infecciones se ha vuelto más desafiante debido a la aparición de cepas resistentes a múltiples fármacos. En países desarrollados tales como los Estados Unidos, la resistencia a antibióticos p-lactámicos en cepas de S. aureus resistentes a la meticilina (MRSA) es un problema principal en hospitales y otros entornos de asistencia sanitaria. Particularmente, la tasa de incidencia de todas las infecciones invasivas por MRSA, incluyendo las extrahospitalarias, es alta en comparación con otros patógenos bacterianos y el 2% de estas infecciones da como resultado la muerte. Además, la aparición de resistencia adquirida a vancomicina limitó adicionalmente las opciones de tratamiento para infecciones graves por S. aureus.

S. aureus tiene un arsenal variado de factores de virulencia que contribuyen a la patogénesis de la enfermedad. Éstos pueden subdividirse en términos generales en proteínas de superficie y secretadas extracelulares. Las proteínas de superficie incluyen tanto componentes estructurales de la pared celular bacteriana, tales como peptidoglicano y ácido lipoteicoico, como proteínas de superficie expresadas de manera preferente durante el crecimiento exponencial, incluyendo proteína A, proteína de unión a flbronectlna y factor de aglutinación. Las proteínas secretadas se expulsan generalmente de las células bacterianas durante la fase estacionarla del crecimiento bacteriano e incluyen varias toxinas tales como toxina alfa (también conocida como hemollslna alfa), enterotoxina B, leucocidinas (incluyendo leucocldlna de Panton-Valentlne PVL), llpasa y proteasa V8. Aún a pesar del amplio conocimiento acerca de las propiedades bioquímicas y moleculares de estas toxinas, no se entiende en su totalidad el papel preciso de las toxinas en la patogénesis de Infecciones por S. aureus.

La evidencia experimental y los datos epidemiológicos han sugerido que entre otras cltotoxlnas, la toxina alfa puede estar implicada en la patogénesis de la neumonía (Me Elroy et al, 1999). Se piensa que la toxina alfa atrae a receptores de superficie de células huésped sensibles y que se une así a la superficie celular. Este acontecimiento promueve la oligomerización de toxinas dando lugar a un pre-poro heptamérico y la inserción de una estructura de p- barril con un diámetro de poro de 2 nm en la membrana plasmática. La formación del poro provoca pérdida de integridad de membrana, que desestabiliza las células y conduce en última instancia a apoptosis y lisis celular. En particular, linfocitos, macrófagos, células epiteliales alveolares, endotelio pulmonar y eritrocitos son sensibles a la formación de poros por la toxina alfa; sin embargo, los granulocltos y fibroblastos parecen resistentes a la lisis (McEIroy etal., 1999).

No se entiende completamente el papel exacto de la toxina alfa en la respuesta inflamatoria y la inducción de respuesta inmunitaria innata a infecciones bacterianas. S. aureus expresa otros diversos factores de virulencia y hasta la fecha no se entiende completamente la contribución de cada factor de virulencia a la manifestación de enfermedad y representa un desafío al desarrollo de profilaxis y terapia de una infección por S. aureus clínicamente compleja.

Se conoce que la toxina alfa es uno de los factores de virulencia para el establecimiento de infecciones por S.

aureus en el huésped y varios estudios han resaltado la importancia de la toxina alfa en una enfermedad, por ejemplo la instilación de toxina alfa purificada en tejido pulmonar de conejo o rata desencadena fuga vascular e hipertensión pulmonar, lo que se ha atribuido a la liberación de diferentes moléculas de señalización (por ejemplo, fosfatidilinositol, óxido nítrico, prostanoides y tromboxano A2). En la bibliografía se ha mostrado que la inmunidad anti-toxina alfa es protectora contra los efectos perjudiciales de la toxina (Menzies et al, Infect Immun 1996, 64: 1839-1841), pero diseñar vacunas contra la toxina alfa sigue siendo un desafío significativo.

Wardenburg y Schneewind (28) demostraron que la gravedad de una neumopatía en ratones se correlaciona con los niveles de toxina alfa producidos por un aislado de S. aureus particular. Además, los autores mostraron que la inmunización contra una variante de toxina alfa que no forma poros inducía inmunidad frente a neumonía provocada por S. aureus. Estos hallazgos son compatibles con un estudio del mismo grupo que demuestra que la toxina alfa es importante para la patogénesis de la neumonía por CA-MRSA (S. aureus resistente a la meticilina extrahospitalario). En otro entorno, los autores demostraron que anticuerpos frente a toxina alfa también protegían células epiteliales pulmonares humanas frente a lisis inducida por S. aureus (Wardenburg y Schneewind (28)).

Aunque estos resultados indican que la toxina alfa contribuye a la destrucción del tejido pulmonar, aún no está claro si la muerte de los animales en los experimentos descritos anteriormente resultó de la destrucción directa de células pulmonares por la toxina, de una respuesta inflamatoria en exceso o de ambos. La transferencia pasiva de anticuerpos frente a... [Seguir leyendo]

 


Reivindicaciones:

1.

Anticuerpo monoclonal específico para la toxina alfa de S. aureus, en el que la región variable de la cadena ligera del anticuerpo comprende la SEQ ID NO: 1 en la región CDR1, la SEQ ID NO: 2 en la región CDR2 y la SEQ ID NO: 3 en la región CDR3, y en el que la región variable de la cadena pesada del anticuerpo

comprende la SEQ ID NO: 4 en la región CDR1, la SEQ ID NO: 5 en la región CDR2 y la SEQ ID NO: 6 en la región CDR3, o un fragmento del mismo que puede unirse a la toxina alfa de S. aureus, en el que el fragmento es un fragmento Fab o F(ab)2 o una mezcla de los mismos.

2.

Anticuerpo monoclonal específico para la toxina alfa de S. aureus, en el que la región variable de la cadena ligera del anticuerpo tiene la secuencia de aminoácidos de SEQ ID NO: 7 y la región variable de la cadena

pesada tiene la secuencia de aminoácidos de SEQ ID NO: 8, o un fragmento Fab o F(ab)2 o una mezcla de los mismos que puede unirse a la toxina alfa de S. aureus.

3.

Anticuerpo monoclonal según la reivindicación 1 ó 2, en el que el anticuerpo es un anticuerpo humano.

4.

Anticuerpo monoclonal según una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 3, en el que la cadena ligera es del tipo lambda.

5.

Anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 4, en el que la cadena pesada es del tipo IgG.

6.

Anticuerpo monoclonal según una cualquiera de las reivindicaciones 1 a 5, en el que el anticuerpo puede unirse específicamente a las formas monomérica y oligomérica de la toxina alfa de S. aureus.

7.

Anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 6, en el que el anticuerpo está modificado en el extremo N-terminal, internamente o en el extremo C-terminal.

8.

Anticuerpo monoclonal según la reivindicación 7, en el que la modificación se selecciona de al menos una de ollgomerización, glicosilación o conjugación con un fármaco o un marcador.

9.

Anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 7, que puede obtenerse a partir de una célula B de mamífero o un hlbrldoma obtenido mediante la fusión de dicha célula B de mamífero con una

célula de mieloma o heteromieloma.

Hibridoma capaz de producir el anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 7 ó 9.

11.

Ácidos nucleicos que codifican para la cadena ligera y la cadena pesada del anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 7 ó 9.

12.

Vector que comprende los ácidos nucleicos que codifican para la cadena ligera y la cadena pesada según la reivindicación 11.

13.

Vector según la reivindicación 12, en el que el vector también comprende un promotor ligado operativamente al ácido nucleico para facilitar la expresión del mismo.

14.

Célula huésped aislada que comprende el vector según la reivindicación 13 o los ácidos nucleicos según la reivindicación 11.

15.

Método para producir el anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 7 ó 9 que comprende cultivar el hibridoma según la reivindicación 1 en condiciones que permiten la secreción de un anticuerpo o cultivar la célula huésped según la reivindicación 14 en condiciones adecuadas para la expresión del anticuerpo monoclonal.

16.

Composición farmacéutica que comprende al menos un anticuerpo monoclonal según las reivindicaciones 1 a 8 o los ácidos nucleicos según la reivindicación 11 y un portador o componente farmacéuticamente aceptable.

17.

Anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 8 o los ácidos nucleicos según la reivindicación 11, para su uso en la profilaxis o el tratamiento de una formación de abscesos en un órgano, en el que la formación de abscesos está provocada por S. aureus.

18.

Uso de un anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 8 o los ácidos nucleicos según la reivindicación 11 para la preparación de una composición farmacéutica para la profilaxis o el tratamiento de una formación de abscesos en un órgano, en el que la formación de abscesos está provocada por S. aureus.

19.

Uso de un anticuerpo monoclonal según la reivindicación 17 ó 18, en el que el absceso en un órgano es un absceso abdominal.

21.

Uso de un anticuerpo monoclonal según una cualquiera de las reivindicaciones 17 a 18, en el que el órgano es riñón, corazón, hígado, pulmón, cerebro, piel o bazo.

Kit de prueba para el diagnóstico de una infección por S. aureus en una muestra que comprende al menos un anticuerpo monoclonal según cualquiera de las reivindicaciones 1 a 9 o los ácidos nucleicos según la reivindicación 11.