Ladrillo caravista.

1. Ladrillo de caravista caracterizado por tener sus dos caras verticales mayores

, o cantos, fabricadas con calidad suficiente para quedar vistas, de modo que cualquiera de las dos puede instalarse en el muro orientada hacia el exterior, quedando vista, pero presentando ambas caras verticales mayores distinta configuración, bien teniendo una de las caras verticales mayores una ranura central vertical y siendo la otra cara vertical mayor lisa, o bien teniendo ranuras verticales las dos, pero teniendo una de ellas un mayor número de ranuras verticales que la otra, y tener sus caras horizontales, o tablas, múltiples perforaciones, que guardan continuidad las de un ladrillo caravista con las de los ladrillos caravista contiguos de la misma hilada, independientemente de la orientación en la que se hayan instalado estos ladrillos caravista contiguos en el muro respecto del primero, y de cual sea, por tanto, la cara vertical mayor de ellos que quede, en cada caso, vista; de entre todas las distintas perforaciones, las que quedan más próximas a las caras verticales mayores serán semejantes las de un lado y las del otro, formando dos juegos de perforaciones intercambiables, de modo que sea cual sea la orientación del nuevo ladrillo caravista respecto del muro, se podrá formar, cuando convenga, una cámara de ventilación exterior con el juego de perforaciones que quede más hacia afuera, aplicando el tendel de mortero sobre todas las perforaciones menos sobre las correspondientes a este juego, sin que por ello quede perjudicada la formación del tendel.

Tipo: Modelo de Utilidad. Resumen de patente/invención. Número de Solicitud: U201400448.

Solicitante: MONTURIOL JALON, ANTONIO.

Nacionalidad solicitante: España.

Inventor/es: MONTURIOL JALON,ANTONIO.

Fecha de Publicación: .

Clasificación Internacional de Patentes:

  • SECCION E — CONSTRUCCIONES FIJAS > EDIFICIOS > ELEMENTOS ESTRUCTURALES; MATERIALES DE CONSTRUCCION... > E04C1/00 (Elementos de construcción en forma de bloques o cualquier otra para la construcción de partes de edificios (de espesor relativamente pequeño E04C 2/00; elementos de construcción de forma alargada, concebidos para soportar cargas E04C 3/00, p. ej. columnas o pilares E04C 3/30; fabricación o materiales de construcción de albañilería, de piedra o similares B28, C03, C04; elementos para el revestimiento de carreteras E01C; estructura general de los edificios E04B, p. ej. muros E04B 2/00, suelos E04B 5/00, tejados E04B 7/00, techos E04B 9/00; elementos estructurales especialmente concebidos para chimeneas u otros conductos incorporados E04F; elementos especiales para hornos u hogares F24B, F27D))
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Fragmento de la descripción:

Ladrillo caravista.

Objeto de la invención.

La presente invención consiste en un ladrillo caravista que facilita la ejecución de muros de distinto aparejo con el uso de un único tipo de pieza.

Antecedentes de la invención.

Los ladrillos caravista son paralelepípedos de planta rectangular, normalmente perforados. La planta o cara horizontal se corresponde con lo que se llama tabla del ladrillo. El alzado o cara vertical mayor se llama canto, y su longitud horizontal recibe el nombre de soga. Por su parte, el perfil o cara vertical menor se llama testa, y su longitud horizontal tizón. La soga es dos veces el tizón, más una tolerancia que se corresponde con el ancho de la junta de entre dos ladrillos. La altura del ladrillo se llama grueso, y tradicionalmente se correspondía con un tercio de la soga, aunque esta medida ha quedado en desuso. No obstante, aún se observa en algunos países. Existen en el mercado algunos ladrillos caravista que no tienen esta forma de planta rectangular, pero a estos se les considera como piezas especiales, pues vienen a dar solución a necesidades concretas de obra, como encuentros entre distintos paños, realización de comisas o dinteles, ejecución de muros de proyección circular, y otros, y no se utilizan en la ejecución normal. Sea como fuere, desde tiempos de los romanos, y aún desde antes, los ladrillos caravista se distinguen por su planta rectangular.

La forma de ejecutar un muro de ladrillos caravista exige ir levantando el muro con una disposición de ladrillos caravista por hiladas, superponiendo hiladas, una tras otra, yendo cada una de ellas trabada con la anterior, para que queden tapadas las juntas existentes entre los distintos ladrillos caravista de la hilada anterior, y conseguir, así, una buena trabazón. En función de cómo se vayan colocando los ladrillos caravista en el muro, si dispuestos transversal o longitudinalmente, la trabazón que se logre entre las distintas hiladas será más o menos fuerte, y el espesor total del muro cambiará. Cuando se ejecuta el muro dejando visto hacia el exterior el canto o soga de todos los ladrillos caravista empleados, se forma un aparejo que es conocido como aparejo de soga. El espesor de este muro se corresponderá con la dimensión del tizón. Y cuando la cara del ladrillo caravista que queda vista es la testa o tizón, entonces el aparejo formado se llama aparejo de tizón. El espesor de este segundo muro se corresponderá con la dimensión de la soga, o sea, tendrá el doble de espesor que el muro formado con aparejo de soga. Al muro con aparejo de soga se le llama también muro de medio pie, y al que tiene aparejo de tizón, muro de un pie.

Para conseguir una mayor resistencia en el muro, el aparejo se puede realizar de forma más compleja, formando una traba aún mayor. Una manera de hacerlo es intercalando hiladas de aparejo de soga, con otras de aparejo de tizón. En este caso el espesor del muro se corresponde con la dimensión mayor del ladrillo caravista, que es 5 la dimensión de la soga, a causa de que la mitad de las hiladas se forman con aparejo de tizón. Este aparejo de tizón es el que determina, pues, el ancho del muro. Esto exige que las hiladas que vayan con aparejo de soga, que es la mitad de ancha que las que van con aparejo de tizón, se realicen con doble ladrillo caravista, haciendo dos hiladas en paralelo. Al final, el muro formado tendrá un ancho de un pié. Este aparejo 10 se conoce con el nombre de aparejo inglés.

Y hay también aparejos más complejos, en los que en cada hilada se intercalan ladrillos caravista colocados de tizón, con ladrillos caravista colocados de soga, yendo un ladrillo de tizón seguido de dos de soga, y así sucesivamente. De estos dos ladrillos de soga, uno quedaría visto por el exterior del muro, y el otro oculto en el interior, al ir 15 paralelos el uno respecto del otro. El muro resultante es un muro de espesor de un pié, y el aparejo realizado se conoce como aparejo flamenco.

Aún es posible realizar aparejos más complejos, con muros de mayor espesor, de pie y medio o de dos pies. Y también existen aparejos compuestos por porciones de ladrillos, o tacos, útiles para levantar muros de paños pequeños.

Pero lo cierto es que la ejecución moderna de fachadas ha derivado hacia muros muy estrechos, ya que se ha tendido a realizar el cerramiento de las edificaciones de forma compuesta, utilizando una suma de materiales. Por la cara exterior, con mucha frecuencia, se mantiene el uso de ladrillos caravista, pero por la cara interior se instalan materiales sintéticos con mejores propiedades aislantes. Esto ha hecho que 25 por economía de espacio o del volumen de construcción, ya no se ejecuten los anchos muros de ladrillo caravista tradicionales, de hasta dos pies, sino que sólo se ejecuten muros estrechos. Así, la casi totalidad de las obras que se hacen en la actualidad se ejecutan con el aparejo de soga, que es el más estrecho de todos, con un espesor de medio pie. La estética de las edificaciones realizadas con ladrillos caravista se ha 30 simplificado de este modo, a la vez que se ha uniformado.

Para evitar esta uniformidad, hicieron aparición en el mercado algunos ladrillos caravista cuyo canto, en vez de ser liso, presenta una ranura central, como simulando que la soga no es una soga, sino dos tizones. Esto permite ejecutar un muro de medio pie con la apariencia de un aparejo de tizón, que hubiese exigido, en su configuración 35 normal, el ancho de un pie.

Descripción de ia invención.

El nuevo ladrillo caravista tiene las siguientes características:

1- Sus dos caras verticales mayores, o cantos, están fabricadas con calidad suficiente para quedar vistas, de modo que cualquiera de las dos puede quedar instalada en el muro orientada hacia el exterior, quedando por lo tanto vista, pero presentando ambas caras verticales mayores distinta configuración, bien teniendo una de las caras verticales mayores una ranura central vertical y siendo la otra cara vertical mayor lisa, o bien teniendo ranuras verticales las dos, pero teniendo una de ellas un mayor número de ranuras verticales que la otra.

2- Las caras horizontales, o tablas, presentan múltiples perforaciones, que tienen la particularidad de que siempre guardan continuidad las de un ladrillo caravista con las de los ladrillos caravista contiguos de la misma hilada, independientemente de la orientación en la que se hayan instalado estos ladrillos caravista contiguos en el muro, y de cual sea, por tanto, la cara vertical mayor de ellos que quede vista.

3- Entre las distintas perforaciones que presentan las caras horizontales, o tablas, las que quedan más próximas a las caras verticales mayores serán semejantes las de un lado y las del otro, formando dos juegos de perforaciones intercambiables, de modo que sea cuál sea la orientación del nuevo ladrillo caravista respecto del muro, se podrá formar, cuando convenga, una cámara de ventilación exterior con el juego de perforaciones que quede más hacia afuera, aplicando el tendel de mortero sobre todas las perforaciones menos las correspondientes a este juego.

Con estas características, el nuevo ladrillo caravista permite que se realice un muro que tendrá siempre el espesor de un muro de aparejo de soga, o sea, el más estrecho de los posibles, pero con el resultado de aparejos muy distintos, en función de lo que demande el responsable técnico de la obra. Una única pieza sirve así para realizar múltiples aparejos. Para ello basta con girar cada ladrillo 180° o no girarlo, e ir construyendo el muro que se persigue.

Descripción de ios dibujos.

Para complementar la descripción que se está realizando y con objeto de ayudar a una mejor comprensión de las características del invento, se acompañan a la presente...

 


Reivindicaciones:

1. Ladrillo de caravista caracterizado por tener sus dos caras verticales mayores, o cantos, fabricadas con calidad suficiente para quedar vistas, de modo que cualquiera de las dos puede instalarse en el muro orientada hacia el exterior, quedando vista, pero presentando ambas caras verticales mayores distinta configuración, bien teniendo una de las caras verticales mayores una ranura central vertical y siendo la otra cara vertical mayor lisa, o bien teniendo ranuras verticales las dos, pero teniendo una de ellas un mayor número de ranuras verticales que la otra, y tener sus caras horizontales, o tablas, múltiples perforaciones, que guardan continuidad las de un ladrillo caravista con las de los ladrillos caravista contiguos de la misma hilada, independientemente de la orientación en la que se hayan instalado estos ladrillos caravista contiguos en el muro respecto del primero, y de cual sea, por tanto, la cara vertical mayor de ellos que quede, en cada caso, vista; de entre todas las distintas perforaciones, las que quedan más próximas a las caras verticales mayores serán semejantes las de un lado y las del otro, formando dos juegos de perforaciones intercambiables, de modo que sea cual sea la orientación del nuevo ladrillo caravista respecto del muro, se podrá formar, cuando convenga, una cámara de ventilación exterior con el juego de perforaciones que quede más hacia afuera, aplicando el tendel de mortero sobre todas las perforaciones menos sobre las correspondientes a este juego, sin que por ello quede perjudicada la formación del tendel.