Juego de ladrillos caravista.

1. Juego de ladrillos caravista caracterizado por disponer de, al menos, dos tipos distintos de piezas

, que serán complementarias e intercambiables en obra:

- una pieza base, constituida por un ladrillo caravista que cuenta con dos zonas diferenciadas, una primera zona que será común, en dimensiones y proporciones, a un ladrillo caravista convencional cualquiera, y una segunda zona que será una extensión de la primera zona hacia el exterior, cuya forma básica será la de un paralelepípedo de planta rectangular, de modo que mostrará hacia el exterior una cara continua plana;

- una pieza secundaria, constituida por un ladrillo caravista que cuenta también con dos zonas diferenciadas, una que será igual, en dimensiones y proporciones, a la primera zona de la pieza base, y una segunda zona que será una extensión de la primera zona hacia el exterior, pero que en este caso, a diferencia de la pieza base, estará resuelta con cualquier forma que se le requiera, ya sea regular o irregular, ya esté realizada a partir de un único motivo o de varios, pero siempre en consonancia, en cuanto a su volumen total, a la dimensión que tiene la zona exterior, o primera zona, de la pieza base.

Tipo: Modelo de Utilidad. Resumen de patente/invención. Número de Solicitud: U201500483.

Solicitante: MONTURIOL JALON, ANTONIO.

Nacionalidad solicitante: España.

Inventor/es: MONTURIOL JALON,ANTONIO.

Fecha de Publicación: .

Clasificación Internacional de Patentes:

  • SECCION E — CONSTRUCCIONES FIJAS > EDIFICIOS > ELEMENTOS ESTRUCTURALES; MATERIALES DE CONSTRUCCION... > E04C1/00 (Elementos de construcción en forma de bloques o cualquier otra para la construcción de partes de edificios (de espesor relativamente pequeño E04C 2/00; elementos de construcción de forma alargada, concebidos para soportar cargas E04C 3/00, p. ej. columnas o pilares E04C 3/30; fabricación o materiales de construcción de albañilería, de piedra o similares B28, C03, C04; elementos para el revestimiento de carreteras E01C; estructura general de los edificios E04B, p. ej. muros E04B 2/00, suelos E04B 5/00, tejados E04B 7/00, techos E04B 9/00; elementos estructurales especialmente concebidos para chimeneas u otros conductos incorporados E04F; elementos especiales para hornos u hogares F24B, F27D))
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Ilustración 1 de Juego de ladrillos caravista.
Ilustración 2 de Juego de ladrillos caravista.
Ilustración 3 de Juego de ladrillos caravista.
Ilustración 4 de Juego de ladrillos caravista.
Juego de ladrillos caravista.

Fragmento de la descripción:

Juego de ladrillos caravista. Objeto de la invención. La presente invención consiste en un juego de ladrillos caravista, en el que se combinan piezas de diferente diseño o formato. Antecedentes de la invención. Los ladrillos caravista son paralelepípedos de planta rectangular, que en su solución más extendida cuentan con múltiples perforaciones que los atraviesan en vertical. En cuanto a las diferentes partes del ladrillo, a la planta se la llama tabla del ladrillo. El alzado o dimensión frontal es el canto y la longitud mayor del canto se conoce por soga. El perfil o dimensión lateral es la testa, y su longitud mayor tizón. La soga es dos veces el tizón, más una tolerancia que se corresponde con la dimensión de la junta de entre dos ladrillos. La altura del ladrillo se llama grueso, y tradicionalmente venia a equivaler a un tercio de la soga, aunque esta medida ha quedado en desuso. No obstante, aún se observa en algunos países. Existen en el mercado algunos ladrillos caravista que no tienen esta forma de planta rectangular, pero a estos se les considera como piezas especiales, pues por lo general vienen a dar solución a necesidades concretas de obra, como encuentros entre distintos paños, realización de dinteles o comisas, ejecución de muros de proyección circular, y otros, y no se utilizan en la ejecución normal de paño recto. Sea como fuere, desde tiempos de los romanos, y aún desde antes, los ladrillos caravista se distinguen generalmente por su planta rectangular. La forma de ejecutar un muro de ladrillos caravista exige ir levantando el muro con una disposición de ladrillos caravista por hiladas, superponiendo hiladas una tras otra, yendo cada una de ellas trabada con la anterior, para que queden tapadas las juntas existentes entre los distintos ladrillos caravista de la hilada anterior, y conseguir así una buena trabazón. El resultado final de este material trabado es universalmente conocido, pues forra una buena parte de los edificios de las distintas épocas de la arquitectura pasada y presente. Una preocupación de la arquitectura de hoy estriba en jugar con volúmenes en la superficie de sus obras, para así conferirlas de un aspecto más orgánico. Los arquitectos necesitan disponer para ello de texturas diversas. En este sentido, los ladrillos caravista son muy mala solución, ya que su estética es muy concreta y reconocible, y ofrece muy pocas variantes. Su problema radica en que cuentan con una única cara hacia el exterior, y esta es plana. Apenas se dispone de volumen para definir soluciones. De hecho casi todas las variantes de diseño que ofrecen los fabricantes son acabados en superficie, y a lo máximo que se llega, fuera de las piezas especiales, es a incorporar pequeños relieves en su superficie. Descripción de la invención. Para dar solución al problema que demanda la arquitectura, cuando busca productos que le sirvan para ampliar el campo de acción a la hora de realizar y ejecutar la cobertura de un edificio, se ha definido un nuevo juego de ladrillos caravista en el que interviene una pieza base en combinación con piezas secundarias que pueden presentar diseños diversos. Es así que el interés del nuevo juego de ladrillos caravista radica precisamente en que gracias a la combinación de ambos tipos de piezas, se posibilita la realización de muros de estéticas infinitas, pero manteniendo a la vez un sistema lógico y coherente que facilita la resolución de los encuentros y otros detalles de obra. Para ello, el nuevo juego de ladrillos caravista cuenta con dos tipos distintos de piezas, que serán complementarias e intercambiables en obra, pues ocuparán, cada una de ellas, un volumen total similar. Los dos tipos de piezas son: 1-una pieza base, constituida por un ladrillo caravista que cuenta con dos zonas diferenciadas, una primera zona que será común, en dimensiones y proporciones, a un ladrillo caravista convencional cualquiera, y una segunda zona que será una extensión de la anterior hacia el exterior, y cuya forma será la de un paralelepípedo de planta rectangular -salvo el chaflán o detalles de acabado--, de modo que mostrará hacia el exterior una cara continua plana; 2-una pieza secundaria, constituida por un ladrillo caravista que, al igual que el anterior, cuenta también con dos zonas diferenciadas, siendo la primera de ellas común, en dimensiones y proporciones, a un ladrillo caravista convencional cualquiera, y la segunda zona, una extensión de la anterior hacia el exterior, pero que en este caso, a diferencia de la pieza base, estará resuelta con cualquier forma que se le quiera dar, ya sea regular o irregular, ya esté realizada a partir de un único motivo o de varios, pero siempre en consonancia, en cuanto a su volumen total, a la dimensión que tiene la zona exterior de la pieza base. Para la ejecución de este sistema de ladrillos caravista, el tendel de mortero que se verterá sobre la tabla de los ladrillos para unir las diferentes hiladas, podrá ejecutarse o bien sólo en la zona que es común a un ladrillo caravista perforado en vertical convencional, o bien también sobre su extensión.

Descripción de los dibujos.

Para complementar la descripción que se está realizando y con objeto de ayudar a una mejor comprensión de las características del invento, se acompañan a la presente memoria descriptiva, como parte integrante de la misma, unos dibujos donde, con carácter ilustrativo y no limitativo, se ha representado lo siguiente: En la figura 1 se muestra en perspectiva la pieza base (1) , que consiste en un ladrillo caravista que tiene dos zonas diferenciadas, una primera zona (5) cuyas dimensiones y proporciones son comunes a un ladrillo caravista convencional, y que cuenta con diversas perforaciones (6) , y una segunda zona (7) , también perforada (8) , que es una extensión hacia el exterior de la zona anterior, mostrando una cara exterior (9) plana -cara exterior (9) que es la cara vista del ladrillo una vez ejecutado el muro-. En la figura 2 se muestra la misma pieza base pero seccionada (1.1 y 1.2) , para así apreciar mejor sus dos zonas diferenciadas. La primera zona (5) , que está perforada (6) , tiene las dimensiones y proporciones comunes a un ladrillo caravista convencional. La segunda zona (7) , que también está perforada (8) , es una extensión de la primera, y muestra una cara exterior (9) plana. En esta figura 2 podemos comprobar que la segunda zona (7) tiene forma de paralelepípedo perforado de base rectangular. En la figura 3 se muestra la pieza secundaria (2) , que es un ladrillo caravista que también tiene dos zonas diferenciadas, una primera zona (5) que está perforada (6) , cuyas dimensiones y proporciones son comunes a un ladrillo caravista convencional, y una segunda zona (7) , que también está perforada (8) , que es una extensión de la zona anterior, pero que en este caso su cara exterior (9) presenta una forma con diferentes volúmenes. Si nos fijamos a continuación en la figura 4, veremos que esta pieza secundaria (2.1 y 2.2) -a la que también hemos practicado un corte para apreciar mejor el detalle-tiene la segunda zona (7) formando su cara exterior (9) diferentes volúmenes con un tamaño total similar en dimensión al que vimos que tenía, en la figura 2, el paralelepípedo de base rectangular de la pieza base (1) . En la figura 5 se muestra una variante de la pieza secundaria (3) , que tiene una segunda zona (7) cuya cara exterior (9) presenta otra forma distinta, algo que se puede observar en la figura 6, donde se representa la pieza secundaria (3.1 y 3.2) cortada, para así distinguir sus dos zonas diferenciadas (5 y 7) .

En la figura 7 se representa una hilada de ladrillos, donde podemos ver que se ha combinado el uso de una pieza base (1) , con dos tipos diferentes de piezas secundarias (2 y 3) .

Por último, en la figura 8, vemos como la posibilidad de combinar...

 


Reivindicaciones:

1. Juego de ladrillos caravista caracterizado por disponer de, al menos, dos tipos distintos de piezas, que serán complementarias e intercambiables en obra:

- una pieza base, constituida por un ladrillo caravista que cuenta con dos zonas diferenciadas, una primera zona que será común, en dimensiones y proporciones, a un ladrillo caravista convencional cualquiera, y una segunda zona que será una extensión de la primera zona hacia el exterior, cuya forma básica será la de un paralelepípedo de planta rectangular, de modo que mostrará hacia el exterior una cara continua plana;

- una pieza secundaria, constituida por un ladrillo caravista que cuenta también con dos zonas diferenciadas, una que será igual, en dimensiones y proporciones, a la primera zona de la pieza base, y una segunda zona que será una extensión de la primera zona hacia el exterior, pero que en este caso, a diferencia de la pieza base, estará resuelta con cualquier forma que se le requiera, ya sea regular o irregular, ya esté realizada a partir de un único motivo o de varios, pero siempre en consonancia, en cuanto a su volumen total, a la dimensión que tiene la zona exterior, o primera zona, de la pieza base.