Procedimiento para enriquecer cultivos con yodo, y cultivos obtenidos de este modo.

Procedimiento para enriquecer un cultivo con yodo durante su cultivo en el suelo

, caracterizado por que:

a) dicho cultivo se selecciona de entre el grupo que consiste en patatas, zanahorias y cebollas;

b) dicho procedimiento comprende administrar una disolución acuosa que comprende:

i) una sal de yodo con una concentración de yodo comprendida entre 2 y 45 g/l;

ii) una cantidad de ácido fosfórico que ajusta el pH de dicha disolución en el intervalo comprendido entre 1,5 y 5;

c) dicha disolución acuosa se aplica al cultivo en un volumen tal que una cantidad comprendida entre 1,8 y 20 kg de yodo es administrada por hectárea de suelo.

Tipo: Patente Internacional (Tratado de Cooperación de Patentes). Resumen de patente/invención. Número de Solicitud: PCT/EP2009/050142.

Solicitante: PIZZOLI S.P.A.

Nacionalidad solicitante: Italia.

Dirección: VIA ZENZALINO NORD 1 40054 BUDRIO ITALIA.

Inventor/es: ZANIRATO,VALERIA, MAYERLE,MARCO.

Fecha de Publicación: .

Clasificación Internacional de Patentes:

  • SECCION A — NECESIDADES CORRIENTES DE LA VIDA > AGRICULTURA; SILVICULTURA; CRIA; CAZA; CAPTURA; PESCA > HORTICULTURA; CULTIVO DE LEGUMBRES, FLORES, ARROZ,... > A01G1/00 (Horticultura; Cultivo de legumbres (etiquetas o placas de identificación G09F 3/00, G09F 7/00))

PDF original: ES-2536785_T3.pdf

 

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Fragmento de la descripción:

La presente invención se refiere a un procedimiento para enriquecer cultivos con yodo, y se dan a conocer cultivos obtenidos de este modo. Más particularmente, la invención se refiere a un procedimiento para enriquecer con yodo cultivos seleccionados de entre patatas, zanahorias y cebollas.

El yodo (I) es un nutriente importante, ya que es un componente esencial de las hormonas tiroideas tìroxìna (T4) y triyodotironìna (T3), que desempeñan un papel clave en el desarrollo del sistema nervioso central y la acreclón corporal.

En condiciones de equilibrio, la excreción renal es proporcional a la ingestión (Dunn ef a/., 1993; Dunn, 1996): la excreción urinaria de I (Ul) es por tanto un indicador preciso de la Introducción de I y es el procedimiento convencional en todo el mundo para evaluar el estado de I (OMS, UNICEF y ICCIDD, 1994).

El yodo en los alimentos está principalmente en forma de yoduro inorgánico, que se absorbe de manera rápida y casi completa en el estómago y en la parte superior del intestino delgado. El I presente en alimentos como yodo se reduce rápidamente en el Intestino y el yoduro resultante se absorbe inmediatamente.

Excepto en casos poco comunes de hlpersenslbílldad a yoduro, los seres humanos pueden tolerar bien grandes cantidades de yodo (Stanbury ef a/., 1998; Dunn ef a/., 1998; Institute of Medicine, 2001), gracias a un sistema de control del tiroides eficaz. Se produce toxicidad crónica por yodo cuando la ingesta de yoduro es de 2 mg/día, a saber aproximadamente 15 veces mayor que la necesidad diaria, que es de 150 pg/día.

El nivel de tolerancia máxima para la Introducción de I se ha fijado por el Institute of Medicine of the National Academy of Sciences de los EE UU, en 1100 pg/día para adultos (2001). El yodo es una sal mineral extendida en la naturaleza pero en porcentajes muy reducidos.

La deficiencia en yodo medioambiental es uno de los problemas de salud pública más graves, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, ya que conduce a cretinismo, bocio, Insuficiencia ¡nmunltarla y dificultades en el aprendizaje.

Se estima que aproximadamente 2200 millones de personas en todo el mundo padecen trastornos provocados por deficiencia de yodo (International Councll for the Control of lodine Deflclency Dlsorders, estimación de las NU, 1997). En Italia, por ejemplo, aproximadamente 6 millones de personas están expuestas a los riesgos de deficiencia de yodo medioambiental, y el bocio endémico está presente no sólo en las zonas más alejadas del mar, sino también por toda la nación (Istituto Superiore di Sanità, 1998). El yodo diario promedio necesario para un adulto es de 150 pg/día, y es superior para mujeres embarazadas y niños (LARN, SINU).

Por tanto, es esencial una Ingesta nutrlclonal adecuada de este elemento, cuya fuente principal es la dieta. El pescado presenta un contenido en yodo especialmente alto, aunque el contenido en yodo varía en la fruta y las verduras dependiendo de la naturaleza del suelo sobre el que crecen, y a menudo es demasiado escaso con respecto a las necesidades humanas.

El contenido promedio de yodo en patatas y zanahorias es de aproximadamente 2 pg de yodo por 100 gramos de parte comestible, mientras que el contenido promedio de yodo en cebollas es de aproximadamente 3 pg de yodo por 100 gramos de cebolla comestible (Food Standard Agency, Londres, 2002). Sin embargo, a partir de análisis de laboratorio llevados a cabo sobre muestras de patatas, zanahorias y cebollas cultivadas en Italia, se desprende que el contenido promedio de yodo es Inferior a 1 pg de yodo por 100 gramos de cultivo virgen.

La utilización de sal enriquecida con yodo es la estrategia más eficaz para tratar los trastornos de deficiencia de yodo, pero el consumo de sal yodada todavía no está extendido.

Otro Inconveniente de la sal yodada es el hecho de que no puede utilizarse en cantidades suficientes por determinadas clases de personas, tales como las que padecen hipertensión.

Se han descrito procedimientos para enriquecer cultivos con yodo en vahos documentos de patente y no de patente.

El documento CN 101080986 (Derwent Abstract 2008-D86773) da a conocer un procedimiento para administrar yodo a boniatos por medio de un fertilizante sólido depositado en hoyos del terreno. También se describe un procedimiento de administración alternativo rociando un fertilizante líquido a las hojas de las plantas 5-6 veces antes de que se recojan los boniatos. La cantidad de fertilizante administrado es de 12-150 mg/m^, lo que significa no más

de 1,5 kg/hectárea. Tal cantidad no se refiere al yodo sino al fertilizante como tal, lo que significa que la cantidad de yodo administrada es sustanclalmente Inferior a 1,5 kg/hectárea. Además, la necesidad de administración repetida del fertilizante 5-6 veces resulta bastante desventajosa.

El documento EP 1 153 901 A2 da a conocer una composición adecuada para aumentar el contenido de determinados elementos o sustancias en cultivos, Incluyendo patatas, zanahorias y cebollas. Los elementos dados a conocer son principalmente selenlo y vanadio, pero también se mencionan yodo, cinc y mollbdeno, así como sustancias tales como vitamina C. Se pulverizan disoluciones acuosas de dichos elementos o sustancias sobre las hojas del cultivo para administrar cantidades deseadas por hectárea de cultivo. Con respecto al yodo, se utilizan disoluciones acuosas con un contenido en yodo de desde 0,000005 hasta 20 g/l. El pH de tales disoluciones está comprendido entre 5 y 9. La pulverización de la disolución se repite más veces durante el ciclo vegetativo del cultivo para administrar una cantidad de yodo de hasta 1 kg por hectárea. El ejemplo 2 enseña a administrar una disolución de yoduro de sodio a cultivos de frutas para lograr una administración total de 30 g de yodo por hectárea. Sin embargo, dichas cantidades de yodo no son suficientes para lograr un enriquecimiento satisfactorio del contenido en yodo en cultivos tales como patatas, zanahorias y cebollas.

El documento WO 2008/104600 A1, una solicitud a nombre del mismo solicitante de la presente solicitud y publicada el 4 de septiembre de 2008, a saber después de la fecha de prioridad de la presente solicitud, da a conocer un procedimiento y una composición para enriquecer patatas con yodo que comprende pulverizar sobre plantas de patata una disolución de sales de yodo con un contenido en yodo del 0,01 al 50%, preferentemente del 34%, lo que significa de desde 0,1 hasta 500 g/l, preferentemente 340 g/l de yodo. Tal disolución puede utilizarse con el 5% de pentóxido de fósforo y el 12% de óxido de potasio. La disolución se aplica sobre cultivos de patata de tal modo que se distribuyen hasta 17 kg de yodo por hectárea. SI se utiliza una disolución con la concentración preferida de 340 g/l, la administración de 17 kg de yodo por hectárea de suelo requiere la utilización de 50 litros de disolución (17.000 g: 340 g/l = 50 I). Sin embargo, es difícil pulverizar uniformemente 50 litros de disolución sobre una superficie de una hectárea (10.000 m^), porque la cantidad de liquido es demasiado pequeña en comparación con el tamaño de la superficie que va a tratarse. Además, el pH de dicha disolución preferida que contiene el 34% de yodo, el 5% de pentóxido de fósforo y el 12% de óxido de potasio es de aproximadamente 0, y puede no ser deseable administrar a un cultivo una disolución que es extremadamente ácida.

Por tanto, se percibe la necesidad de mejorar los procedimientos conocidos para enriquecer con yodo un cultivo tal como patata, zanahoria y cebolla. En su sentido más amplio, la invención se refiere al contenido tal como se define en las reivindicaciones adjuntas.

Un objetivo de la Invención es dar a conocer un procedimiento... [Seguir leyendo]

 


Reivindicaciones:

1. Procedimiento para enriquecer un cultivo con yodo durante su cultivo en el suelo, caracterizado por que:

a) dicho cultivo se selecciona de entre el grupo que consiste en patatas, zanahorias y cebollas;

b) dicho procedimiento comprende administrar una disolución acuosa que comprende:

i) una sal de yodo con una concentración de yodo comprendida entre 2 y 45 g/i;

¡i) una cantidad de ácido fosfórico que ajusta el pH de dicha disolución en el intervalo comprendido entre 1,5y 5;

c) dicha disolución acuosa se aplica al cultivo en un volumen tal que una cantidad comprendida entre 1,8 y 20 kg de yodo es administrada por hectárea de suelo.

2. Procedimiento según la reivindicación 1, caracterizado por que dicho cultivo es un cultivo de patata, y el procedimiento comprende aplicar una disolución acuosa que comprende por lo menos 10 g/i de yodo.

3. Procedimiento según la reivindicación 2, caracterizado por que comprende administrar entre 5 y 20 kg de yodo por hectárea de suelo.

4. Procedimiento según la reivindicación 2, caracterizado por que comprende administrar entre 6 y 18 kg de yodo por hectárea de suelo.

5. Procedimiento según la reivindicación 2, caracterizado por que comprende administrar entre 6 y 18 kg de yodo por hectárea de suelo en una única aplicación.

6. Procedimiento según la reivindicación 1, caracterizado por que dicho cultivo es un cultivo de zanahoria, y el procedimiento comprende aplicar una disolución acuosa que comprende por lo menos 3 g/l de yodo.

7. Procedimiento según la reivindicación 6, caracterizado por que comprende administrar entre 1,5 y 12 kg de yodo por hectárea de suelo.

8. Procedimiento según la reivindicación 6, caracterizado por que comprende administrar entre 1,8 y 10 kg de yodo por hectárea de suelo.

9. Procedimiento según la reivindicación 6, caracterizado por que comprende administrar entre 1,8 y 10 kg de yodo por hectárea de suelo en una única aplicación.

10. Procedimiento según la reivindicación 1, caracterizado por que dicho cultivo es un cultivo de cebolla, y el procedimiento comprende aplicar una disolución acuosa que comprende por lo menos 5 g/l de yodo.

11. Procedimiento según la reivindicación 10, caracterizado por que comprende administrar entre 2 y 20 kg de yodo por hectárea de suelo.

12. Procedimiento según la reivindicación 10, caracterizado por que comprende administrar entre 3 y 18 kg de yodo por hectárea de suelo.

13. Procedimiento según la reivindicación 10, caracterizado por que comprende administrar entre 3 kg y 18 kg de yodo por hectárea de suelo en una única aplicación.

14. Procedimiento según la reivindicación 1, caracterizado por que dicha disolución acuosa de una sal de yodo presenta una concentración de yodo comprendida entre 3 y 38 g/l.